29 marzo, 2017   —   Eric ArmagaFX

El ladrón más exitoso de la historia de la Bolsa


El 14 de noviembre del 2139 acaba la condena del empresario americano y ex presidente del consejo de administración de la bolsa de valores NASDAQ Bernard Madoff. Es poco probable que el empresario que hace unos meses cumplió 78 años, viva hasta esta fecha.

En junio de 2009 Madoff fue sentenciado a 150 años de prisión por construir una de las más grandes pirámides financieras de la historia. Las víctimas de su estafa han sido de uno a tres millones de personas, y el total del daño se calcula alrededor de 64,8 mil millones de dólares. Hoy os contaremos la historia del empresario y su negocio cuya gestión tuvo consecuencias catastróficas, sin embargo él no se cree culpable.

Bernard Madoff al que luego todo el mundo llamaba “Bernie”, nació en 1938 en una familia judía. Su padre Ralf trabajó de fontanero e intentaba ganar dinero extra en la bolsa. Su madre Silvia era ama de casa. El padre de Bernie empezó a trabajar con finanzas unos años antes del nacimiento de su hijo. En el año 1932 la Gran Depresión entró en su peor fase y Ralf Madoff perdió su trabajo. Por otra parte, su esfuerzo en la bolsa no lo llevó al éxito, así que Ralf emprendió su propio negocio relacionado con los artículos deportivos.

Bernard Madoff

Cuando Bernie era alumno de primaria, la empresa de su padre quebró. El estado financiero de su padre le interesaba muy poco. Siendo un nadador bastante bueno, Bernie era miembro del equipo de natación de su colegio. En el tiempo libre de competiciones y estudios trabajó como socorrista en la playa. Este trabajo le ayudó a conseguir su entrenador. Ahorraba el dinero que ganaba para invertirlo en un futuro.

Durante los estudios Bernie conoció a Ruth Alpern con la que se casó en el año 1959 y vivió con ella hasta su encarcelamiento en 2009. Él utilizó los $5 mil que ganó en el trabajo de socorrista y $50 mil más que pidió prestado a los parientes de su mujer para abrir la sociedad de inversión “Bernard L. Madoff Investment Securities, LLC”. 

En 1980 la empresa de Madoff empieza a operar en bolsa y ocupa el primer puesto en la Bolsa de Nueva York realizando un 5% del volumen total de operaciones. Madoff era uno de los primeros que empezó a usar las tecnologías del trading electrónico mientras que los otros todavía negociaban en “el suelo” de la Bolsa. Después de pasar el período de prueba, la tecnología que utilizó la empresa de Madoff, se convirtió en la fundamental para NASDAQ.

El 19 de octubre de 1987 el índice Dow Jones sufrió su peor caída de un 22,8%, lo que provocó el pánico en la Bolsa. Muchos clientes empezaron a sacar su dinero de las compañías de inversión y cerrar las posiciones incluso con condiciones desventajosas. “Me han traicionado”, decía luego Madoff. Con el fin de poder evitar graves perdidas en la rentabilidad de su empresa Madoff no encontró mejor opción que utilizar el esquema Ponzi para satisfacer a sus clientes. 

El empezó coger dinero de nuevos inversores y con él pagaba los beneficios a los anteriores. Los clientes de la fundación tenían la posibilidad de ganar hasta el 15% anual, pero sólo teóricamente. En realidad, con su dinero se compraban bonos de tesorería que ofrecían un 2% de beneficio anual. A los clientes les atraía también el hecho de que Madoff no cobraba comisión por gestionar sus activos financieros.


“En mi fundación hubo dinero de todos los grandes bancos. Sabe Usted, cuando te visita Safra y te divierte intentando invertir en tu empresa, te hace perder la cabeza. Alimenta tu ego. De repente todos los bancos que antes no querían tener nada contigo, literalmente insistan que cojas su dinero”.

  – de la entrevista de Bernie Madoff al “New York Magazine”


Los clientes desconocían la manera en la que el empresario generaba tantos beneficios. Madoff bromeaba, decía conocer el mercado mejor que otros o que él era “nada más que un mago”. A los que preguntaban demasiado, Madoff les presentaba un ultimátum: “Le decía que si no le gustaba lo que le proponía, tomase su dinero”.

En febrero de 2011 el periodista del “New York Magazine” Steve Fishman recibió una llamada de la cárcel federal de parte de Bernie Madoff. Fishman y Madoff hablaron alrededor de 15 veces. A base de estas conversaciones el periodista publicó la única entrevista del empresario después de su detención. 

El primero en tener sospechas sobre el trabajo de Madoff fue un gestor de inversiones Harry Markopolos. El mandó sus cálculos a la S.E.C. (Securities and Exchange Commission), pero fue ignorado. Envió sus investigaciones 4 veces – en 2000, 2001, 2005 y 2007, pero sin ningún éxito. Según sus cálculos, la fundación de Madoff simplemente no pudo existir, pero ni organismos federales, ni medios de comunicación le hacían ningún caso. Más tarde publicó el libro No One Would Listen sobre sus esfuerzos inútiles de coger a Madoff en su estafa.

En 2000, cuando el mercado fue débil, Madoff tuvo una posibilidad de vender su negocio por mil millones de dólares. Por supuesto, él rechazó la oferta, porque la inspección de los documentos después del convenio sacaría a la luz la estafa. “Mi familia pensó que estaba loco, pero no pude hacer nada”.

Hasta el año 2002 Madoff aún esperaba poder salvarse de la desgracia. “Yo creía en el milagro. Ni yo mismo sabía cuál”, recuerda el empresario. Sin embargo para el 2002 las sumas que tenía que pagar, llegaron hasta las nubes. Madoff intentó mantener el flujo de nuevos inversores, pero ya no llegaba a pagar los desembolsos anteriores.

“Yo incluso intenté devolver el dinero a unos amigos cercanos. Ellos no querían cogerlo. Todos decían: “No, no puedes hacerlo. Yo fui tu amigo y cliente durante años”. No pude decirles que les estaba haciendo un favor”.

En septiembre de 2008 la Bolsa sufrió una caída muy fuerte. Eso fue el punto final para la compañía de Madoff. Intentando recuperar su dinero, a la fundación llegaron demasiados clientes. El 10 de diciembre sus hijos Andrew y Mark entraron en la oficina de su tío Peter para preguntar qué estaba pasando con su padre. “Tengo la sensación de que se está cayendo a pedazos en su despacho”, dijo Andrew. 

Peter llegó a la oficina de Madoff y él enseguida le contó todo sobre la estafa y rompió a llorar. Madoff tenía que devolver a los clientes 7 mil millones de dólares, pero durante el último mes pudo reunir solo $700 millones de las inversiones nuevas. Este dinero fue suficiente para mantener la esquema a lo largo de unas semanas. Pero no tenía ningún sentido. Además, como él dijo más tarde en la entrevista, estaba cansado de esconder todo aquello y decidió no coger más dinero, mandar todo al diablo.


“Durante el registro encima de mi mesa encontraron un cheque de $173 millones. Sin cobrar”

– de la entrevista de Bernie Madoff a “New York Magazine”


Aquel mismo día los hijos de Madoff se fueron a la oficina de un abogado, conocido suyo, para denunciar a su parde. El día siguiente le arrestaron y después de 5 días todas las cuentas de la empresa fueron bloqueadas. Después de investigar el estado de sus cuentas, descubrieron que Madoff no invirtió los activos monetarios que le encargaban, durante más de 13 años.

El 12 de marzo de 2009 Madoff admitió todos los cargos que le imputaban. Confesó el lavado de dinero, falso testimonio y fraude. Después de tres meses de juicio el tribunal lo condenó a los 150 años de prisión…

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